Llegó el día. Por falta de tiempo, de ganas o puramente, por falta de inspiración, no había inaugurado el blog. HOY me decidí a nunca más tenerlo vacío y darme un espacio para poder expresar, opinar y compartir tópicos que llaman mi atención, ideas que se incuban en mi mente o simplemente intervenir en sus vidas por medio de mis sentimientos encapsulados en palabras.
Hoy llegó la inspiración, no cómo la había esperado, llegó fría y silenciosamente, inesperada como el granizo en primavera. Así sin más, la inspiración llegó a mi alma cuando el amor partió. Quizá es condición indispensable que esto sea así, pues cuando hay amor todo es luz y gozo, o al menos tranquilidad…
tranquilidad de tener al ser amado cerca, de poderlo ver, escuchar,
tocar o “leer” con sólo desearlo.
Más cuando el amor huye nos transformamos, nuestra cordura va tras él, le suplica, le gime, y le inunda de llanto el camino, lo atraerá sólo si es auténtico, si está libre de orgullo, desconfianza, mezquindad y sordera; pero si no es así, nuestra cordura regresará trémula, angustiada, con las ojeras hasta el suelo, pero regresará, aunque no sola. Llegará con la bienhechora inspiración, aquella que sólo estaba expectante para entrar en escena.
El amor ha partido, la inspiración ha llegado, y este blog por fin, se ha iniciado.
1 comentario:
La cordura regresó acompañada de dos, no sólo con la bienhechora del blog, también con el amor, estuvo libre de orgullo :)
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