Cuando el ataque al crimen organizado es prioridad en la agenda de gobierno, es indispensable buscar los mecanismos idóneos que aminoren ese mal. Actualmente en nuestro país, somos testigos de la innumerable cantidad de personas que han muerto, llámense civiles, policías, soldados, delincuentes, narcos.
El gobierno ha implemetado diversas tácticas para conseguir su cometido, entre ellas, la primera fue el aumento salarial proporcionado a los cuerpos militares. Con esta acción, el gobierno obtuvo la confianza (por no llamarlo compromiso) de los alistados para proceder según las medidas de combate al crimen organizado.
A partir de ese momento los operativos han sido recurrentes convirtiéndose en el pan de cada día de los periódicos y, desgraciadamente, también de las funerarias.
El gran dilema de las guerras, ya sea entre naciones o civiles, desde épocas inmemorables es la gran crueldad con que los individuos -regularmente de la misma condición social- luchan entre sí, se hieren y asesinan por OBJETIVOS AJENOS.
Dos cuadrillas, dos proyectos, un fin: el poder. Dos cuadrillas que se rigen por diferentes valores pero que curiosamente comparten varias características, la principal: JUVENTUD. Sin diferenciar el bando al que pertenecen, los involucrados son hombres y mujeres que oscilan entre los 18 y los 35 años.
¿Qué nos hace pensar lo anterior? ¿Son los jóvenes los indicados para acabar con la inseguridad por su vitalidad, coraje y amor a la patria? o ¿Son los jóvenes la cara de la inseguridad, los ladrones, narcomenudistas y asesinos que nos atacan en las calles? ¿Son los jóvenes “el futuro de México” o su degradación?
Los jóvenes son sencillamente la carne de cañón de los narcos, de las bandas de crimen organizado, del gobierno y su plan de seguridad pública, de los medios de comunicación y del consumismo descomunal que azota a nuestra sociedad.
Trátese del tema del que se trate, el objetivo es el joven, ya sea para vender, para comprar, para vestir, para escuchar, para contratar, para despedir, para matar.
Ejemplos hay de sobra, pero sólo expondré uno que es tan cruel no sólo por el objetivo final que persigue, sino también por el disfraz con el que se vende y por la institución que lo ofrece: el gobierno.
El gobierno, bajo la misma lógica de atacar la inseguridad y la corrupción de nuestro país, ha tenido la “gran” idea de integrar a un numeroso grupo de jóvenes a actividades de “inteligencia” en seguridad pública y como Oficiales de Comercio Exterior, seductoras denominaciones ¿no les parece?
El gancho para atraer a los jóvenes son los gratificantes salarios que van desde los $10 000 hasta los $15 000 de inicio. El perfil va destinado a jóvenes con escolaridad mínima de bachillerato y preferentemente con licenciatura trunca, lo que atrae todavía más en estas épocas de crisis, en donde es muy complicado que un joven universitario aún con título consiga un trabajo digno y acorde a su preparación.
Las convocatorias son todo un cortejo, el joven apenas las lee y ya se siente perdidamente abrumado, hechizado por el gran futuro prometedor y “le entra”. No sabe que una vez involucrado es difícil salir, ¡exacto! como una mafia, en la que se hace un pacto de sangre para toda la vida. El joven de ahora en adelante será acompañado por un arma de fuego, vacilará a cada paso, las noches ya nunca serán iguales. Cambiará de residencia constantemente, no tendrá un horario fijo, y su enorme salario, tan prometedor, se desvanecerá en el pago de servicios y alimentación; ¿diversión? Eso es cosa del pasado, ahora, imposible.
El gran joven que pasó satisfactoriamente las pruebas de confiabilidad de la institución, que impregnó todo el proceso de reclutamiento con sus cualidades de honestidad, lealtad y disciplina, ahora temblaría por segunda ocasión ante el polígrafo, pero no serían los nervios de un joven cuyas mentiras piadosas funcionaban con la madre, son los nervios de un hombre que se ha topado con la realidad, que ya forma parte de un proceso, que ha suplantado los mencionados valores por el de corrupción, y que desgraciadamente, se ha acostumbrado a este estilo de vida, le ha “tomado” el gusto.
No exagero, no todos los casos serán así, pero no es posible que en nuestro país muchos jóvenes han tenido que participar en dichas convocatorias ante la falta de oportunidades en sus áreas profesionales. Los jóvenes somos la carne de cañón ya no sólo para los “malos”, el mismo gobierno nos antepone como borreguitos, y si a eso le añadimos la necesidad social de tener una casita, un carrito, y estar a la moda, trabajar es primigenio.
Por eso, antes de caer en esas convocatorias perversas piensa que no estudiaste para ser policía, que más vale buscarle poco a poco y si no encuentras empleo, organízate con los amigos para crear proyectos comunitarios en los cuales apliquen sus conocimientos.
Recién se hizó pública la noticia : Café Tacvba participará en la Expo Shanghai 2010 en China como digno representante de la música mexicana . Olvidémonos de los mariachis y los trajes de charro, ¡Eso es cosa del pasado!
La agrupación -la mejor de México en su género- se presentará el 12 y 14 de mayo en tierras asiáticas, en dónde seguramente enloquecerá a miles de chinitos tal y como ocurrió en su gira por Japón, lo que nos enseña que cuando hay buena música no importa la lengua en que se cante, sino el ritmo , la interpretación, la armonía y claro , la enjundia que siempre le impregna este cuarteto a sus melodías .
Les dejo link de la noticia y no dejen de pasar por el canal de la banda en Youtube :
Hoy día del niño. Por todas partes de la ciudad padres de la mano pasean con sus hijos. Vendedores en cada esquina ofrecen cualquier chuchería que los consentidores no pueden negar a los festejados.
La buena fortuna hizo que el día esperado por los chiquillos cayera en viernes -e inevitablemente en quincena-, lo que volvió intransitables los centros comerciales, cines, parques y por supuesto avenidas, que sobre ruedas transportaban a chicos y grandes deseosos de disfrutar de los placeres que tan a corta edad nos brinda la vida.
Mientras que esto ocurría en las calles, en la escena virtual acontecía un fenómeno extraño. En las redes sociales, en donde la mayoría de registrados oscila entre los 14 y los 30 años -ya lejos de la inocencia y castidad- , se realizaban una serie de felicitaciones: ¡Feliz día del niño!, Todos llevamos un niño dentro, ¡Nunca dejen de ser niños!.. ¿Raro no? ¿Qué no lo que más deseábamos en aquella etapa de la vida era ser grandes?
A lo anterior se añade el gran furor que han tenido los juegos en la red, no me refiero a los de estrategia, cartas o ajedrez, sino a los famosos “Pet society”, “Restaurant City”, “Country Story” y “Hotel City”; en donde los facebookceros se dedican a alimentar a su mascotita, jugar a la comidita, adornar su casita y regar sus plantitas.
Los avatares utilizados resultan infantiles, de colores chillantes, y para variar no hablan, sólo se mueven a pasos torpes y emiten sonidos prediseñados, es decir, ni siquiera suponen un medio de expresión para la comunidad.
¿Por qué causa los jóvenes nos vemos tan atraídos por esos juegos? ¿Añoramos nuestra infancia? ¿Nos sentimos solos? ¿Saciamos nuestra necesidad de posser una casita, una mascota y un jardín aunque sean virtuales? ¿Somos populares al hacerlo?
Quien sabe, lo que sí es que muchos niños que sí lo son, siguen con la tradición de desdeñar tan hermosa etapa, el problema es que cada vez logran el objetivo a más corta edad, los medios de comunicación, entre ellos la red, les ofrecen tanta información que se comienzan a preocupar por “cosas de adultos”, a conocer “cosas de grandes” y a desconfiar como los mayores...
Llegó el día. Por falta de tiempo, de ganas o puramente, por falta de inspiración, no había inaugurado el blog. HOY me decidí a nunca más tenerlo vacío y darme un espacio para poder expresar, opinar y compartir tópicos que llaman mi atención, ideas que se incuban en mi mente o simplemente intervenir en sus vidas por medio de mis sentimientos encapsulados en palabras.
Hoy llegó la inspiración, no cómo la había esperado, llegó fría y silenciosamente, inesperada como el granizo en primavera. Así sin más, la inspiración llegó a mi alma cuando el amor partió. Quizá es condición indispensable que esto sea así, pues cuando hay amor todo es luz y gozo, o al menos tranquilidad…
tranquilidad de tener al ser amado cerca, de poderlo ver, escuchar,
tocar o “leer” con sólo desearlo.
Más cuando el amor huye nos transformamos, nuestra cordura va tras él, le suplica, le gime, y le inunda de llanto el camino, lo atraerá sólo si es auténtico, si está libre de orgullo, desconfianza, mezquindad y sordera; pero si no es así, nuestra cordura regresará trémula, angustiada, con las ojeras hasta el suelo, pero regresará, aunque no sola. Llegará con la bienhechora inspiración, aquella que sólo estaba expectante para entrar en escena.
El amor ha partido, la inspiración ha llegado, y este blog por fin, se ha iniciado.