Lo imaginable, lo inimaginable no existe

domingo, 19 de agosto de 2012

In memoriam


Epígrafe de una carta tardía




Hace tiempo no escribía, hoy me senté y llevo varias hojas.
Confesarme de esta manera y sin Cura me permite intercambiar comas, 
hacer paréntesis, usar interrogaciones y cambiar los
tiempos verbales a conveniencia. Creo en las letras, creo en mi y
quiero creer que mis enredos lleguen como un hechizo a sus ojos:
que sepa lo que no supo y que sienta lo que deba sentir.
Hoy me confieso al revés, recibí la penitencia por adelantado,
pero juro que comulgaré devotamente si me deja regresar a su reino...
del que fui excluida por ser acusada de ateísmo hacia eros.



MK
27.12.11


Imagen tomada de: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgZsszHsexyPFL5O9yr3fJoD5OBjiMKwnBZInUHB2Jr7D5YPcj4AwB6-uZA3LKpyZcBj0VLN3PUhQOfGdJGXEV4fmwREj1TTP1CfmlocdlgmGuUAPfOx__GqldsQqIfqA6t3M3mCtbXf9U/s1600/cartas.jpg